La motivación y la percepción correcta
Con la motivación correcta y también con la percepción correcta y la actitud correcta, os pido que escuchéis la enseñanza.
Hablando de la percepción correcta, en las enseñanzas se dice que el Buddha es como un médico. Así que debemos percibir al Buddha como nuestro médico, a la enseñanza del Buddha como nuestra medicina, a uno mismo como el paciente y nuestra ira, apego, envidia y otros estados negativos como la enfermedad. Recibir enseñanzas y practicar las enseñanzas es como recibir el consejo del médico y luego seguirlo. Así pues, necesitamos esta percepción. Con semejante percepción debemos escuchar y practicar las enseñanzas.
Esto significa que, por ejemplo, no importa quién esté enfermo, para curar esa enfermedad uno necesita tomar medicina y seguir el tratamiento. Dar medicina a otros puede curar la enfermedad de otros, pero para curar la propia enfermedad, uno mismo necesita tomar medicina y seguir el tratamiento. Así que, independientemente de si son monjes o monjas o seguidores laicos o laicas, quienquiera que esté enfermo, para curar la propia enfermedad todos tenemos que tomar medicina y seguir las instrucciones del médico.
De manera similar, en este momento, todos tenemos la enfermedad de las aflicciones mentales. Todos tenemos estados negativos. Y para curar esto, cada uno de nosotros necesitamos tomar la medicina del Dharma. La forma en que tomamos la medicina del Dharma es primero, mediante la escucha, luego la contemplación y luego la meditación. A través de esto tomamos la medicina del Dharma. Por tanto, el Dharma es algo que cada uno de nosotros necesita estudiar y practicar porque todos tenemos la enfermedad de los estados negativos.
Así, la medicina era importante para curar enfermedades en los siglos pasados, es importante para curar las enfermedades del siglo presente y será importante para curar las enfermedades en los siglos futuros; por lo que la medicina es importante en el pasado, presente y futuro para curar las enfermedades de cada época.
De igual forma, el Dharma es como la medicina. Y es importante estudiar y practicar el Dharma ahora y también en el futuro. El Dharma fue practicado… estudiado y practicado por los practicantes y maestros del pasado y obtuvieron beneficios. Y en el presente el Dharma es importante. A través de la práctica del Dharma podemos convertirnos en una mejor persona, un mejor practicante, una persona que puede permanecer en paz y armonía, una persona que puede beneficiar en todo momento a infinitos seres. Y también en el futuro el Dharma será importante. Por tanto, al igual que la medicina, el Dharma es importante en estos tres tiempos.
Y debemos entender que este Dharma, el santo Dharma, el sagrado Dharma, el precioso Dharma es como la medicina. Y todos necesitamos estudiar y practicar. Cada uno puede estudiar según su propia habilidad y tiempo; y todos pueden practicar. Todos tienen la oportunidad. Todos tienen la capacidad para practicar el Dharma, ya seamos jóvenes o mayores, estemos sanos o no, cada uno de nosotros tiene la oportunidad de practicar el Dharma puro, el sagrado Dharma.
Lo contaminado y lo no contaminado
Ahora estamos en la segunda sesión del curso de Abhidharma. En el texto del Abhidharmakosha uno de los temas principales o el tema principal es el de lo contaminado y lo no contaminado. Aquí, cosas contaminadas se refiere a que, excepto la verdad del camino, todas las otras cosas compuestas, todas ellas se conocen como cosas contaminadas.
De Las Cuatro Nobles Verdades, las tres verdades… la verdad del sufrimiento, la verdad del origen y la verdad del camino –que son las dos primeras y la cuarta– son cosas compuestas. Y, de estas tres, las dos primeras, la verdad del sufrimiento y la verdad del origen, estas dos son cosas contaminadas porque debido a ellas aumentan las aflicciones mentales.
Aquí la palabra contaminantes se refiere a sakpa. La palabra tibetana sakpa se traduce en castellano como ‘contaminante’. Contaminante aquí significa ‘aflicción mental’. La aflicción mental también se compone de la aflicción mental raíz y otras. Así que contaminante aquí es un sinónimo de aflicciones mentales. En algunas traducciones se traduce como delirios o impurezas. A través de la verdad del sufrimiento y la verdad del origen, los contaminantes o las aflicciones mentales aumentan –causan que los contaminantes se desarrollen o continúen desarrollándose–, y estos contaminantes también son una condición favorable para la verdad del sufrimiento y la verdad del origen.
Por tanto, cosas contaminadas se refiere a las cosas que desarrollan o a las cosas que aumentan los contaminantes o las aflicciones mentales. A estas se las llama cosas contaminadas. Y se refiere a todas las cosas compuestas, excepto a la verdad del camino.
Y se conocen como cosas contaminadas porque pueden causar la generación de los contaminantes o las aflicciones mentales. Estas cosas contaminadas son algo que nos causa más sufrimiento, que nos hace desarrollar más y más acciones negativas, y nos hace generar más y más contaminantes o aflicciones mentales. Así que aquí, en cierta forma, se muestra la relación de causa y efecto. Generalmente, la verdad del origen es la causa y la verdad del sufrimiento es el resultado de la verdad del origen. La verdad del origen se refiere a acciones negativas y a estados negativos, y debido a ello experimentamos sufrimiento, que es la verdad del sufrimiento. Por tanto, estas dos son causa y efecto negativos. Y esta causa y efecto negativos son parte de las cosas contaminadas o las cosas contaminantes son parte de estas dos verdades.
Así pues, es importante saber que estas dos –la verdad del sufrimiento y la verdad del origen– son cosas contaminadas. Y si conocemos la causa y efecto de las cosas negativas, y realmente deseamos lograr la felicidad, entonces intentaremos entender su significado e intentaremos implementarlo en nuestra vida diaria.
La importancia de la implementación
La implementación es muy importante. Si entendemos, pero no implementamos no será suficiente. No habrá un impacto. No produciremos resultados efectivos o cambios efectivos en nuestra vida, en nuestras acciones. Por lo tanto, es importante saber, pero saber no es una acción completa.
Sí debemos saber, debemos adquirir conocimiento, debemos entender, pero ese es solo el primer paso. No es una cosa o acción completa. Después de saber acerca de algo tenemos que aplicarlo en nuestra vida diaria. Es entonces cuando nos convertimos en un buen practicante, nos convertimos en una buena persona. El conocimiento por sí solo no nos hace una buena persona. Solo tener conocimiento no nos hace mejores personas. A veces, el conocimiento puede hacernos peores personas, peores que antes porque al adquirir conocimiento, si lo adquirimos sin la motivación correcta, con una intención mundana, este conocimiento nos causa orgullo, nos causa arrogancia y nos causa pensamientos de envidia hacia otros que son mejores que nosotros, que tienen más conocimiento que uno mismo. Y también nos hace generar pensamientos competitivos hacia otros. Y estos pensamientos negativos nos hacen llevar a cabo más y más acciones negativas. Y luego, pasamos de ser una mala persona a ser una peor persona. Por lo tanto, es importante saber, pero adquirir conocimiento por sí solo no puede crear paz, no puede crear armonía, no puede hacernos mejores personas, no puede hacernos buenas personas o personas genuinamente dhármicas. Por lo tanto, es importante entender y luego tenemos que ponerlo en práctica.
Ahora nos encontramos hablando de los contaminantes y las cosas contaminadas. Si conocemos la causa del sufrimiento que es la verdad del origen –los estados negativos y las acciones negativas–, entonces tenemos que intentar descartarlos. Si realmente queremos superar el sufrimiento, realmente necesitamos superar la causa del sufrimiento. Sin disipar o eliminar la causa, es imposible eliminar el resultado. Por ejemplo, en invierno si la calefacción está demasiado alta y hace que la habitación esté demasiado caliente, para eliminar el calor tenemos que apagar la calefacción. Sin quitar la calefacción, sin apagar la calefacción, no podemos simplemente eliminar el calor en la habitación. Para eliminar el calor necesitamos apagar la calefacción que es la causa del calor. Así pues, de manera similar, para eliminar el resultado, primero tenemos que eliminar la causa. Tenemos que conocer esta causa y efecto de las cosas contaminadas. Ambas son cosas contaminadas.
Las cosas no contaminadas
Ahora, a continuación, vamos a hablar de las cosas no contaminadas. Cosas no contaminadas aquí se refiere a ‘la verdad del camino’. Aunque cosas contaminadas se refiere a la mayoría de las cosas compuestas, las cosas no contaminadas no solo incluyen ciertas cosas compuestas. Lo no contaminado incluye tanto cosas compuestas como no compuestas. Y aquí cosas compuestas se refiere a la verdad del camino; y las cosas no compuestas se refieren al espacio, la cesación analítica y la cesación no analítica –estas tres son cosas no compuestas–. La verdad del camino es una cosa compuesta… Y todos ellos son fenómenos no contaminados porque mediante ellos, los contaminantes no aumentan o no causan que los contaminantes o las aflicciones mentales se desarrollen o aumenten.
Así que aquí se refiere a que, excepto la verdad del camino, las demás cosas compuestas son cosas contaminadas. Y el camino y las cosas no compuestas son las cosas no contaminadas.
Diferencia entre "camino" y "verdad del camino"
Y aquí lo que necesitamos saber es que la palabra camino normalmente se refiere al camino espiritual o al camino. Pero camino aquí se subdivide en camino mundano y camino transmundano. Quienes están en los dos primeros caminos, es decir, en los dos primeros caminos budistas –el camino de la acumulación y el camino de la aplicación–, están en dos caminos. Pero estos dos caminos no son la verdad del camino. Aquí, camino y la verdad del camino no son exactamente lo mismo. Estos dos términos no tienen el mismo significado. Si estos dos –el camino y la verdad del camino– tuvieran el mismo significado, entonces el camino de la acumulación y el camino de la aplicación serían el camino.
Y también, si estos dos fueran lo mismo, entonces tendrían que ser la verdad del camino. Si estos dos caminos fueran la verdad del camino, esto significaría que estos dos son cosas no contaminadas. Pero los dos primeros caminos no son cosas no contaminadas porque quienes están en ellos son seres mundanos, seres ordinarios o budistas ordinarios. Así que ellos –aquellos que están en estos dos caminos– también tienen los contaminantes de las aflicciones mentales. Por tanto, esos dos caminos no pueden ser no contaminados. Esos dos son contaminados.
Y si el camino y la verdad del camino fueran sinónimos, si estos dos tuvieran el mismo significado, entonces habría una contradicción. Porque primero se dice que la verdad del camino es no contaminada, pero aquí, los dos primeros caminos no son no contaminados. Son contaminados porque quienes se hallan en estos dos caminos aún pueden desarrollar y aumentar muchos estados negativos, aflicciones mentales o contaminantes.
Por lo tanto, aquí la aclaración es que el camino y la verdad del camino no son sinónimos. El camino tiene un significado más amplio y es más inclusivo, y la verdad del camino es más exclusivo… porque el significado de camino puede ser contaminado o no contaminado.
Algunos caminos son la verdad del camino, pero no todos los caminos son la verdad del camino. Por lo que algunos caminos son contaminados –refiriéndose a los dos primeros caminos– y algunos caminos son no contaminados –refiriéndose a la verdad del camino que incluye el camino de la visión, el camino de la meditación y el camino de no más aprendizaje–. Por tanto, el camino mundano es solo un camino, pero no la verdad del camino porque el camino mundano está incluido en la verdad del sufrimiento y en la verdad del origen.
Y luego, cuando decimos cosas no contaminadas que es la verdad del camino, aquí la verdad del camino se refiere a la sabiduría, la sabiduría que tienen los seres nobles, la sabiduría que tienen los seres que están en los bhumis –que están en el primer bhumi, segundo bhumi, etc.– y, por supuesto, los que están en el estado de iluminación.
Las cosas no compuestas
Y luego, la otra parte de las cosas no contaminadas son las cosas no compuestas. En el Abhidharmakosha las cosas no compuestas tienen tres tipos o tres clases.
La primera es el espacio. El espacio no tiene obstrucción por lo que da la oportunidad a cualquier forma física de existir o aparecer. Así que el espacio es una de las cosas no compuestas.
Y luego están las dos cesaciones: la cesación analítica y la cesación no analítica.
La cesación analítica significa ‘la separación de la aflicción mental’, ese camino de separación. A través del camino, a través de la sabiduría, a través de la práctica logramos abandonar las aflicciones mentales. A ese camino de separación se le llama la cesación analítica.
Y la cesación no analítica significa ‘poner obstáculos a que los fenómenos futuros se generen o se desarrollen’, lo que significa que –debido a causas y condiciones incompletas– los fenómenos futuros no pueden generarse. Por ejemplo, a través de la práctica del Dharma, a través de la práctica del camino… nuestra ira no puede desarrollarse. Así pues, bloquea el desarrollo de la ira o, de alguna manera, cesa el desarrollo de la ira o pone obstáculos a la ira. Crea obstáculos al desarrollo de la ira. Esto se llama cesación no analítica.
En resumen, cosas contaminadas se refiere a la mayoría de las cosas compuestas, excepto la verdad del camino. Cosas no contaminadas se refiere a la verdad del camino y a las tres cosas no compuestas, que son el espacio, la cesación analítica y la cesación no analítica.
Estructura del Abhidharmakosha
Por tanto, estos dos temas –lo contaminado y lo no contaminado– son temas importantes de este texto. En otras palabras, podemos decir que todos los temas del Abhidharmakosha forman parte de estas dos categorías. A partir de estas dos… todas las enseñanzas del Abhidharmakosha se han dado basándose en estas dos categorías.
El Abhidharmakosha tiene ocho capítulos. Y los dos primeros capítulos explican los dhatus –elementos– y las facultades.
- De hecho, el primer capítulo explica los elementos –dhātu o kham–, principalmente esto. En realidad, explica los agregados, los objetos sensoriales y los órganos sensoriales. Estos tres tienen un significado similar, ¿verdad? En cualquier caso, el primer capítulo se conoce como El capítulo de los elementos.
- El segundo capítulo se conoce como El capítulo de las facultades. Aquí facultad no es lo mismo que el uso normal como cinco facultades o cinco órganos sensoriales o seis órganos sensoriales. Aquí se habla de veintidós facultades –wangpo–, facultades o wangpo. En este segundo capítulo se explican las veintidós facultades.
Así que estos dos capítulos explican, en general, las cosas contaminadas y no contaminadas juntas o explican estas dos en general.
Y luego, del tercer al quinto capítulo, estos tres capítulos explican las cosas contaminadas.
- En el tercer capítulo se explican los objetos animados y los objetos inanimados o el universo animado e inanimado. Y también se explican los doce eslabones y otros. Así pues, el título del tercer capítulo es El universo. Creo que yikten se traduce como ‘universo’.
- El cuarto capítulo se conoce como El capítulo del karma. Allí se explica el karma, todo el karma.
- Y luego, el quinto capítulo explica la aflicción mental o tragyé.
Así que estos dos [cuarto y quinto, el karma y las aflicciones] son los que contaminan o los que producen los delirios, los que causan las impurezas o causan los contaminantes. Por tanto, los capítulos tercero, cuarto y quinto explican los temas que muestran o que hablan sobre las cosas contaminadas.
Y los tres últimos capítulos hablan sobre las cosas no contaminadas.
- El sexto capítulo se conoce como El capítulo del camino y el individuo. Allí se explica quién completa la purificación, dónde se completa la purificación y cómo ocurre la realización de la purificación completa. Esto se explica en este sexto capítulo conocido como El capítulo del camino y el individuo.
- El séptimo capítulo se conoce como El capítulo de la sabiduría. Y aquí, el capítulo de la sabiduría se refiere a aquello que realiza la purificación completa; lo que realiza la purificación completa es la sabiduría.
- Y luego, el octavo capítulo habla sobre el ñomchuk, que es el logro meditativo. Así pues, el octavo capítulo es El capítulo del logro meditativo. Según este glosario que estoy utilizando, ñomchuk es ‘logro meditativo’. Este es el nombre del octavo capítulo. Esta es la base de la sabiduría.
En cualquier caso, estos tres capítulos explican las cosas no contaminadas. Por lo tanto, estos ocho capítulos explican los dos temas: lo contaminado y lo no contaminado, tanto en general como individualmente. Estos dos –lo contaminado y lo no contaminado– son un tema muy importante y un tema muy amplio de esta enseñanza.
Las cosas compuestas
Y aquí, cuando decimos cosas compuestas, ¿qué son las cosas compuestas? Cosas compuestas, en términos generales, significa ‘aquello que depende de causas y condiciones’. A cada fenómeno que necesita depender de causas y condiciones se le llama una cosa compuesta. Así que las cosas compuestas tienen muchas condiciones, muchas condiciones. Como, por ejemplo, los cultivos. Los cultivos tienen muchas condiciones. Para desarrollar cultivos, la causa principal es la semilla, pero luego tienen muchas condiciones. Por ejemplo, es necesario un buen suelo, un terreno bien fértil y también un agricultor y alguien que are los campos. En los tiempos antiguos había animales que hacían el arado y ahora está el tractor. Y luego, es necesaria la cantidad adecuada de humedad, la cantidad adecuada de fertilizante, la cantidad adecuada de agua… y también necesitamos el momento adecuado del año. Por tanto, todas estas son condiciones; cuando todas estas causas y condiciones se juntan logramos cosechar estos cultivos. Así pues, los cultivos son cosas compuestas. Dependen de su propia causa y de todas estas diferentes condiciones. A esto se le llama cosa compuesta. De este modo, cada cosa compuesta tiene su propia causa y condiciones.
Y, en términos generales, las cosas compuestas no necesariamente se refiere a fenómenos físicos. Incluso nuestra mente o los factores mentales también son cosas compuestas. La mente tiene su causa y muchas otras condiciones. Por ejemplo, cuando aprehendemos, ‘esto es mesa’, la consciiencia que aprehende la mesa o el pensamiento que aprehende la mesa tiene tres factores principales. El primero es la consciencia momentánea de la mente previa, que es la causa principal. Y luego, también tiene otros factores, como el objeto mesa en sí que es otro factor. Sin la mesa, no podemos tener el pensamiento que aprehende la mesa. Así que es necesario el objeto que aprehendemos. El objeto es necesario. Y luego, también son necesarios los órganos sensoriales. Nuestros ojos ven la mesa. Y mediante todo esto tenemos este estado interno que aprehende la mesa tal como es.
En general, decimos que la mente o la consciencia tiene tres factores: 1) la consciencia momentánea previa o anterior, 2) los órganos sensoriales y 3) el objeto externo.
Con las cosas compuestas de la mente no es necesario tener objetos externos, no es necesario tener objetos sólidos externos. Cuando, por ejemplo, aprehendemos algo en nuestros sueños podemos ver muchos objetos diferentes, podemos tener muchos pensamientos de aprehensión diferentes. Y todas estas aprehensiones tienen su propio objeto. Pero ese objeto que vemos en el sueño no es un objeto físico real. Estas son proyecciones de la propia mente. No son el objeto físico real que está ahí, frente a nosotros. No es así. En cualquier caso, tenemos dicho pensamiento en el sueño y también tiene estos factores. Tiene objetos, tiene órganos sensoriales… órganos sensoriales en el sentido de que los órganos sensoriales del sueño y el objeto del sueño están en el sueño. Y el pensamiento en el sueño también es una cosa compuesta porque tiene estos factores. Y, por lo tanto, cosas compuestas no se refiere solo a las cosas físicas; incluye tanto cosas físicas como no físicas.
Podemos decir, en general, que las cosas compuestas se refieren a los cinco agregados: la forma, la sensación, la percepción, los factores composicionales y la consciencia. En términos generales, estas son las cosas compuestas.
Por tanto, las cosas contaminadas y las cosas compuestas no son exactamente lo mismo –como sabéis–. Por ejemplo, la verdad del camino es una cosa compuesta, pero no una cosa contaminada. Es una cosa compuesta porque depende de causas y condiciones. Por lo tanto, es una cosa compuesta, pero no es una cosa contaminada porque no desarrolla ni aumenta los contaminantes o no desarrolla ni aumenta la aflicción mental. Y, por lo tanto, estas dos no son exactamente lo mismo. Así pues, se puede decir que las cosas compuestas abarcan tanto cosas contaminadas como no contaminadas.
Las cosas compuestas que son cosas contaminadas son las dos primeras verdades: la verdad del sufrimiento y la verdad del origen. Y la cosa compuesta que es no contaminada es la verdad del camino. Todas estas son cosas compuestas, pero dentro de las cosas compuestas hay dos: cosas contaminadas y no contaminadas.
Conclusión: Conocimiento vs. Práctica
Por lo tanto, estos dos puntos son el tema principal aquí, especialmente en la sesión de hoy. El tema principal de la segunda sesión es lo contaminado y lo no contaminado. Si conocemos estos dos en detalle, entonces conocemos la causa y efecto: la causa y efecto positivos, y la causa y efecto negativos.
Y si conocemos estos dos, lo contaminado y lo no contaminado, sabemos qué es lo que debe adoptarse y qué es lo que debe abandonarse. Y tras conocer esto tenemos que implementarlo. Solo obtener conocimiento –como dije antes– no es suficiente. En realidad, idealmente hablando, solo obtener conocimiento no implica que uno sea un erudito. Esta es una manera de explicarlo. Solo obtener conocimiento no significa que uno sea un erudito porque incluso después de obtener todo esto, incluso después de saber cuál es la cosa correcta a hacer y qué es lo incorrecto hacer o qué debe adoptarse y qué debe abandonarse, incluso después de saber esto, si aún generamos más y más celos, arrogancia y otros estados negativos, esto significará que uno mismo está destruyendo su propia felicidad.
Las aflicciones mentales –como la arrogancia y los celos– son la causa del sufrimiento. Estas son las que destruyen nuestra felicidad. Por tanto, si después de obtener conocimiento, aún estamos destruyendo nuestra felicidad, estaremos haciendo una tontería. Eso no lo hace una persona sabia, eso significa que no somos personas sabias.
Por ejemplo, si alguien está sentado en la rama de un árbol y, al mismo tiempo, corta esa misma rama, esa persona sabe que se caerá. Pero si incluso después de saber esto, incluso después de tener este conocimiento, mientras aún está sentado en la rama, la corta, eso no será sabio. De manera similar, incluso después de saber qué es lo correcto hacer y qué es lo incorrecto hacer, incluso si después de saber esto, generamos estados negativos y hacemos acciones incorrectas, solo acciones negativas, esto significará que no somos sabios.
Por lo tanto, solo obtener conocimiento no significa que uno sea sabio. Hay una diferencia entre ser sabio y adquirir conocimiento. Así que si utilizamos nuestro conocimiento de manera adecuada y si podemos implementar lo que sabemos en nuestras acciones, si podemos practicar lo que sabemos, nos convertiremos en una persona sabia, nos convertiremos en el verdadero erudito, el verdadero buen practicante.
Siempre debemos tener esto en mente: solo adquirir conocimiento no es suficiente. Tras obtener conocimiento tenemos que hacer frente a nuestros estados negativos. El desafío no viene de fuera. Tenemos que hacer frente a nuestra propia mente salvaje. Estados negativos –como la ira y el apego– no están fuera, están dentro de nuestro propio continuo mental. Nuestro principal enemigo está dentro de nosotros, ya que son nuestros propios estados negativos. Y necesitamos hacerles frente mediante la práctica, no solo a través del conocimiento.
A veces –como dije antes–, el conocimiento puede hacer que nuestros estados negativos crezcan más o puede hacer que se desarrollen más y más aflicciones. Al adquirir conocimiento, si tenemos arrogancia, si tenemos celos hacia otros que son mejores que uno mismo y demás, este conocimiento ayuda a destruir nuestra felicidad. Este conocimiento ayuda a generar los estados negativos. Este conocimiento ayuda a generar celos. Cuando tenemos celos, también podemos tener ira. Debido a este conocimiento de otros, podemos tener ira hacia otros. Por lo tanto, obtener conocimiento, la mera obtención de conocimiento, no implica que seamos sabios. Solo obtener conocimiento no significa que podamos hacer frente a las aflicciones; después de obtener conocimiento tenemos que implementar, tenemos que practicar lo que hemos aprendido. A través de esto realmente podremos hacer frente a los estados negativos. Y gracias a esto podremos convertirnos en mejores personas, personas con buen corazón, personas con un corazón cálido, personas que siempre quieren ayudar a todos los seres sin excepción, personas que quieren ayudar y beneficiar, personas que se preocupan por el bienestar y el bien de todos los seres, etc.
Por tanto, es importante saber esto. Necesitamos adquirir conocimiento para practicar. La adquisición de conocimiento no es solo para enseñar a otros, sino que es principalmente para practicar. Enseñar a otros no implica que uno pueda reducir su arrogancia o que uno pueda reducir su orgullo. A veces, enseñar aumenta nuestra propia arrogancia, nuestro orgullo, etc. Y, a veces, cuando enseñamos, pensamos, ‘yo podría enseñar mejor que otros’ o algo así. Y, mientras enseñamos, tenemos estados de competitividad o celos… y eso no está bien. Eso significa que estamos haciendo crecer más y más los contaminantes o las aflicciones mentales, lo cual no es nuestro objetivo. Nuestro objetivo o meta es derrotar a los contaminantes o a las aflicciones; y eso lo podemos hacer mediante la práctica. Tras haber entendido u obtenido conocimiento, si podemos practicar, si podemos implementar, entonces seremos capaces de hacer frente a las aflicciones, podremos reducir y, finalmente, podremos derrotar a las aflicciones.
Con esto concluyo la sesión de esta tarde sobre el Abhidharmakosha. Y ahora, al final, tenemos que hacer la dedicación correcta –como dije esta mañana–.
