La importancia de la motivación y la Bodhichitta
Como siempre, primero es importante desarrollar el pensamiento de renuncia hacia todo el samsara. Y luego, desarrollar el amor bondadoso y la compasión infinitos. Y luego, la bodhichitta de aspiración y de emprendimiento. Esto es muy importante.
Por ejemplo, dos personas haciendo postraciones al mismo Buddha, al mismo tiempo, en el mismo lugar, y las dos están haciendo el mismo número de postraciones. Una de ellas tiene la motivación correcta y la otra solo está pensando en que estas postraciones son una especie de ejercicio físico y, con esa intención, una de ellas está haciendo las postraciones. Aunque ambas han hecho el mismo número de postraciones al mismo Buddha y al mismo tiempo, la que ha hecho las postraciones con la motivación correcta logrará o acumulará mucho más mérito que la otra, que también ha hecho el mismo número de postraciones al mismo Buddha, pero con una intención mundana. Esto significa que el hecho de que podamos o no acumular un gran mérito no depende de lo que estemos haciendo físicamente, sino que depende de nuestra motivación. Esto muestra lo importante que es desarrollar la motivación correcta.
La verdadera práctica del Dharma
A veces, podríamos pensar que hemos puesto mucho esfuerzo y pasado mucho tiempo en la práctica del Dharma, en estudiar y practicar el Dharma, pero solo por estudiar el Dharma y practicar el Dharma no significa que uno esté acumulando un gran mérito. Si uno lo ha hecho con la motivación correcta, entonces, por supuesto, puede acumular un gran mérito. Si uno no lo ha hecho con la motivación correcta, entonces no es una verdadera práctica del Dharma y uno no puede acumular un gran mérito.
Así que, en general, el Dharma no es solo para estudiar. No es suficiente adquirir conocimiento, el conocimiento sobre el Dharma. Y tampoco, tras haber adquirido conocimiento –aunque podamos enseñar el Dharma, aunque podamos explicar el Dharma articuladamente–, esto significará que uno sea un buen practicante.
Conocer y enseñar el Dharma, y practicar el Dharma no son lo mismo. Podemos entender el significado del Dharma y podemos enseñar el Dharma a otros según las enseñanzas del Buddha. Eso es más fácil que hacer la propia práctica. Hacer la propia práctica del Dharma, practicar el Dharma no es tan fácil como aprender el significado del Dharma o dar enseñanzas del Dharma a otros. Comparado con la práctica, estudiar y enseñar a otros es más fácil.
Pero practicar el Dharma, no solo a nivel superficial, sino practicar el Dharma sin importar que haya otras personas o no, que estemos frente a otras personas o que estemos solos, donde sea que estemos… si podemos practicar correctamente el Dharma, eso será muy bueno. Pero eso es difícil. Eso no es fácil.
Domar la mente y la ley del Karma
Y algunas personas puede que practiquen correctamente frente a otras, pero no detrás del telón. Eso no es suficiente. No podemos engañar a la ley del karma. No podemos engañar al Buddha. Podemos engañar a los seres humanos mediante nuestra conducta física y expresiones verbales, pero nunca podemos engañar al Buddha. Nunca podemos engañar a la ley del karma. Eso es seguro. Por tanto, deberíamos pensar que el Buddha siempre nos está mirando. Y siempre deberíamos pensar que la ley del karma siempre está frente a nosotros como testigo, ya estemos haciendo acciones buenas o malas. Si pensamos en estas cosas todo el tiempo o si las mantenemos en mente, entonces esto realmente nos ayudará a hacer buenas acciones, acciones adecuadas no solo frente a la gente, sino también detrás del telón.
Así pues, practicar el Dharma no es tan fácil. Especialmente la práctica principal debería venir de nuestra mente. La práctica mental o la práctica de la mente es lo más difícil de hacer. Es fácil desarrollar o generar enojo, celos y otros pensamientos negativos porque estas cosas no son visibles. Son invisibles.
Por tanto, aunque nos enojemos con la persona que está sentada junto a nosotros, aun así, externamente o físicamente podemos mostrar un buen comportamiento, aun así, podemos mostrar un buen comportamiento hacia amigos y familiares. Pero, por dentro, todavía podemos generar enojo o celos, etc. Así, de este modo, podemos engañar a otras personas. Podemos hacerlo. Tenemos el valor de hacer esto porque la otra persona no sabrá qué tipo de pensamientos estamos generando dentro de nuestra mente. Como son invisibles, tenemos el valor y nos atrevemos a generar estos pensamientos frente a otra persona. Por lo tanto, son más difícil de controlar.
Pero lo más importante a controlar es nuestra mente. La mente es lo principal. La mente es lo fundamental. Es la mente la que hace buenas y malas acciones o acciones positivas y negativas. Es la mente la que experimenta el sufrimiento y la felicidad. Es la mente la que puede ir a la próxima vida. Y es la mente la que vino de la vida pasada. Así que aquí mente significa ‘el continuo mental’. Y a través de este continuo mental, a través de esta mente podemos alcanzar la liberación y el estado de iluminación. Y, a través de esta mente, si hacemos cosas malas, entonces a través de esta mente podemos nacer en los reinos inferiores. Así pues, es la mente la que hace o la que experimenta todas estas cosas. Y fue dicho por el gran Acharya Shantideva en su texto el Bodhicharyāvatāra – La Práctica del Bodhisattva –: “Quienes desean mantener los preceptos, primero deberían esforzarse en proteger sus mentes”. Aquellos que desean proteger los preceptos, primero deberían proteger la mente. La mente es lo más importante que deberíamos proteger, que deberíamos mantener. Deberíamos proteger la mente del enojo. Deberíamos proteger la mente de los celos. Deberíamos proteger la mente de la arrogancia. Deberíamos proteger la mente de estas y también de todas las demás aflicciones mentales. Lo que significa que las enseñanzas del Dharma realmente nos hacen una mejor persona, porque las enseñanzas del Dharma nos entrenan realmente para controlar nuestros malos pensamientos, realmente nos entrenan para dominar o domar nuestra mente salvaje. Si podemos domar nuestra mente, entonces realmente podemos domar todo lo demás.
Por ejemplo, como se dice en el Bodhicharyāvatāra por el gran Acharya Shāntideva: “Si uno puede domar la mente o si uno puede atar la mente o domar la mente, entonces naturalmente uno también doma todo lo demás, como tigres, temibles leones, elefantes, etc.”. Incluso si estos animales temibles se acercaran a nosotros, no nos atacarán porque nuestra mente ya ha sido domada, y no tenemos ningún karma de recibir acciones dañinas, no tenemos karma de recibir ataques. Es decir, no tenemos el karma para recibir dolor físico de animales o de otros. No nos atacarán porque habremos domado nuestra mente. Gracias a haber domado nuestra propia mente, incluso cuando se acerquen a nosotros, incluso si estos animales temibles se acercasen a nosotros, estos serán domados, no atacarán. Aun así, no nos atacarán, serán domados frente a nosotros. Así que domar nuestra mente es lo más importante.
Por eso el Señor Buddha dijo que uno mismo es el salvador de uno mismo. Lo que significa que, si uno puede domar su propia mente, si uno puede proteger su propia mente, si uno puede mantener su propia mente de manera positiva, entonces uno siempre puede lograr felicidad. Uno puede superar el sufrimiento, puede ir a estados más y más elevados, uno puede ir a niveles más y más sublimes, uno puede progresar en el camino espiritual y, finalmente, puede alcanzar la budeidad. Por lo tanto, domar la propia mente es en sí mismo el propio protector, el propio refugio, la propia guía. Si no domamos nuestra mente, aunque recibamos las enseñanzas más preciosas y profundas del mayor maestro, del Buddha en persona, del Buddha en forma humana, incluso así, si no escuchamos correctamente o si no aplicamos las enseñanzas en nuestra vida diaria, en nuestras acciones, aun así, no podremos obtener los beneficios reales de esa enseñanza porque nosotros mismos no habremos practicado de manera adecuada.
Por ejemplo, si un paciente va al médico y busca consejo, solo escuchar el consejo del médico no puede curar la enfermedad. Incluso si este paciente se encuentra con el mejor médico y tiene la mejor medicación, la mejor medicina para curar la enfermedad, si el paciente no sigue las instrucciones, si el paciente no sigue el consejo del médico, entonces este paciente no se curará, ese tipo de enfermedad no se curará. Pero esto no es culpa del médico, no es culpa de la medicina, no es culpa de la medicación, es culpa de uno mismo. Uno mismo no sigue el consejo del médico, uno mismo no toma la medicina adecuada en el momento adecuado ni en la cantidad adecuada ni durante el tiempo adecuado y uno mismo tampoco evita los alimentos dañinos ni toma los alimentos correctos, etc. Debido a estas faltas, uno no puede curar su propia enfermedad. Esto es culpa de uno mismo. Por eso uno no puede curar su propia enfermedad.
De manera similar, solo recibir las enseñanzas más preciosas del mayor maestro o del Buddha en forma humana no es suficiente. Lo principal es que deberíamos practicar estas enseñanzas. Después de recibirlas, deberíamos practicar esas enseñanzas de manera adecuada. Entonces es cuando podemos progresar. Podemos ser una mejor persona. Podemos curar la enfermedad de la ira y los otros estados negativos. Por lo tanto, lo más importante es nuestra mente. Necesitamos entrenar nuestra mente.
Aunque decimos que algunas enseñanzas son enseñanzas de entrenamiento mental y otras no lo son, aunque no llamemos a todas las enseñanzas entrenamiento mental, indirectamente todas son enseñanzas de entrenamiento mental. Aquellas que entrenan la mente directamente se llaman enseñanzas de entrenamiento mental, y aquellas que no entrenan la mente directamente no se llaman enseñanzas de entrenamiento mental. Ya sea directa o indirectamente, en términos generales, todas las enseñanzas del Dharma cambian nuestra mente. Así que algunas entrenan nuestra mente directamente y otras entrenan nuestra mente indirectamente.
Hablando en términos generales, las enseñanzas filosóficas son muy vastas y muy profundas, como un océano. Y creo que es importante categorizar las enseñanzas del Dharma. Las enseñanzas del Dharma nos dan la alegría del entusiasmo, como aprender las cualidades del Buddha, aprender las cualidades de los nobles bodhisattvas, aprender el camino superior, el camino budista o camino espiritual más elevado. Estas cosas son algo que no podemos practicar ahora. El propósito de estas cosas es tener convicción en el camino, y alegría por haber encontrado este camino correcto, y tener alegría al esforzarnos para alcanzar la budeidad porque todos hemos entendido las cualidades últimas del Buddha.
Por ejemplo, si un empresario ve que hay una ganancia al hacer tal o cual negocio, primero ve la ganancia y, después de ver la ganancia, pone esfuerzo en hacer tal o cual negocio. Sabe que si invierte, el esfuerzo tendrá una buena ganancia. Así, después de conocer cuál es la ganancia, pondrá el esfuerzo para hacer tal negocio. De igual forma, después de conocer la cualidad última del Buddha nos esforzamos para alcanzar la budeidad para nosotros y para el bien de todos los seres. Sus cualidades no son algo que necesitamos practicar ahora, sino que son para que desarrollemos alegría, para que tengamos entusiasmo. Esto cambiará indirectamente nuestra mente.
Lo principal es que debemos conocer los preceptos, tenemos que conocer los votos, tenemos que reconocer los votos y tenemos que mantener los votos intactos. Y sobre la base de mantener nuestros votos, de mantener los preceptos, debemos estudiar, debemos practicar y progresar en el camino. Así que, para mantener el voto, primero es importante cuidar de nuestra mente, proteger la mente. Y para proteger la mente, primero es importante conocer la mente.
La Consciencia y las Escuelas Filosóficas
Por tanto, hoy hablaré o explicaré un poco sobre la consciencia, que también se explica en el texto del Abhidharmakosha. Consciencia significa ‘conocer el objeto’ o ‘tener consciencia del objeto por su propio poder’. Por su propio poder uno puede conocer o entender, uno puede ver el objeto, la naturaleza del objeto.
Como sabéis había cuatro escuelas budistas o cuatro escuelas filosóficas diferentes en la antigua India. Y las dos primeras, las escuelas Vaibhashika y Sautantrika, pertenecen a la tradición pali del budismo; y las escuelas Chittamatra y Madhyamaka pertenecen a la tradición sánscrita del budismo.
La tradición pali cree o afirma que hay seis tipos diferentes de consciencia. Sin embargo, la tradición sánscrita del budismo afirma que hay ocho tipos de consciencia. Las seis primeras son los mismas, y la séptima y la octava son la consciencia afligida y la consciencia base o alaya –la consciencia alaya–.
Así pues, aquí las seis consciencias son: consciencia visual, consciencia auditiva, consciencia olfativa, consciencia gustativa, consciencia somática y consciencia mental. Estas son las seis consciencias.
También aquí, en este glosario, dice que la séptima es la consciencia afligida y la octava es la consciencia fundacional. Pero en la escuela Vaibhashika, según este texto, ellos creen solo en las seis primeras, creen en las seis consciencias. Y estas consciencias son parte de los cinco agregados, y también son parte de los ayatanas o bases sensoriales, y también son parte de los dhatus o elementos. Por tanto, generalmente, estos tres tipos de clasificación, como cinco agregados, doce ayatanas… cinco skandhas o agregados, ayatanas y dhatus, son diferentes tipos de clasificaciones. Su significado es casi el mismo; no exactamente el mismo, pero casi el mismo.
Los Cinco Agregados (Skandhas)
Y hablando de los agregados, la palabra agregado no sé qué significa exactamente en castellano, pero en tibetano lo llamamos phung po. Phung po significa ‘montón’, ‘acumulación’ o ‘agrupación’. Significa ‘muchos reunidos juntos’. ‘Muchas cosas reunidas juntas’ y luego, se amontonan. A esto se le llama phung po. Así que agregado quizá también significa ‘apilamiento’.
Y hay cinco agregados: el agregado de la forma, el agregado de la sensación, el agregado de la percepción, el agregado de los factores composicionales o formaciones y el agregado de la consciencia.
Aquí agregado o apilado no necesariamente se refiere a la acumulación de cosas físicas. Acumulación no solo significa acumulación física porque, por ejemplo, en los cinco agregados solo el de la forma es material o físico. Bueno, no solo el de la forma, pero, en cualquier caso, en términos generales, de los cinco agregados, la mayoría no son forma física, pero aun así se llaman agregados o apilados. Y apilamiento no necesariamente se refiere solo a la acumulación de formas o a una acumulación física.
Estos cinco agregados, generalmente hablando, son cosas compuestas. En términos generales, estos cinco agregados son cosas compuestas. Y estas cinco cosas son cosas activas y compuestas. En términos generales indica como si, a veces, hubiera algunas excepciones, pero, en general, estos cinco agregados son cosas compuestas.
Aquí se explica el propósito de tener estas tres clasificaciones. Si estas tres tienen casi el mismo significado, entonces, ¿por qué se tienen que mencionar los cinco agregados, y luego, nuevamente los ayatanas o bases sensoriales, y luego, nuevamente los dhatus o elementos? El propósito de estas tres categorías o de mostrar estos tres tipos de clasificación es eliminar los tres tipos de ignorancia y demás.
De este modo, en primer lugar, está el agregado de la forma. La forma tiene dos divisiones principales: silueta y color. Estas son las dos divisiones principales. Después de esto hay otras. En el Abhidharmakosha se menciona acerca de las veinte formas. Cuando habla sobre los seis objetos sensoriales o cuando habla sobre estos objetos, dice que hay veinte formas. En cualquier caso, está este agregado de la forma.
A continuación, para pacificar la ignorancia de considerar todos los factores mentales como un solo montón o un solo agregado, para pacificar tales pensamientos negativos o pensamientos erróneos, el factor mental en sí mismo también se divide en tres. Así pues, hay tres tipos de factores mentales en los cinco agregados. El segundo, tercer y cuarto agregado son factores mentales, pero no todo lo que abarcan estos tres agregados son factores mentales. La sensación, por supuesto, es un factor mental; la percepción es un factor mental; y luego tenemos las formaciones o factores formativos. Este agregado tiene dos partes. Una son los factores mentales y la otra son los factores no mentales. Así que tiene dos tipos. De esta forma y, en general, el factor mental se divide en estos tres para que uno no se aferre al factor mental entero como algo unitario.
A continuación, está el agregado de consciencia.
Por lo tanto, hay cinco agregados. Hay cinco agregados principalmente para apaciguar el aferramiento al factor mental como una sola cosa, como uno solo. Y para pacificar esto, los agregados están divididos en cinco.
Los Doce Ayatanas (Bases Sensoriales)
Y luego, para apaciguar el aferramiento a la forma como una cosa –a toda la forma como algo unitario–, para apaciguar este pensamiento erróneo, el texto explica los ayatanas o bases sensoriales. En los ayatanas la mayoría de ellos son parte de la forma. Aquí forma significa… creo que aquí forma y el uso normal de la palabra forma no son exactamente lo mismo. Aquí forma se refiere al primero de los cinco objetos sensoriales –que son forma, sonido, olor, gusto y tacto–. Estos cinco se llaman forma y también están los cinco órganos sensoriales: ojo, oído, nariz, lengua y cuerpo.
Estos diez –los cinco objetos sensoriales y los cinco órganos sensoriales–, todos estos son parte de la forma según esta enseñanza. Así pues, la forma se divide en diez partes, lo que apacigua el aferramiento a la forma como un todo, como una sola gran cosa. Este es el propósito que explica la división en doce ayatanas.
Los Dieciocho Dhatus (Elementos)
Y luego hay una tercera clasificación que son los dieciocho dhatus o elementos. Dieciocho dhatus se refiere a seis objetos sensoriales, seis órganos sensoriales y seis consciencias, lo que suma dieciocho. Estos se conocen como los dieciocho dhatus.
En este texto la forma se divide en diez, tal como se divide en los doce ayatanas. Y la consciencia también se divide en siete tipos: hay seis consciencias y –además de ellas–, de los seis órganos sensoriales el sexto también es mente o consciencia. Por lo tanto, en los dieciocho dhatus hay siete tipos de consciencia.
De este modo, y debido a estos propósitos, se hace esta división en tres: los cinco agregados, los doce ayatanas y los dieciocho dhatus. Por ejemplo, los doce ayatanas se pueden combinar en los cinco agregados porque todas sus formas –las diez formas en los doce ayatanas– se pueden combinar dentro del agregado de la forma. Y la mente o consciencias se pueden combinar dentro del agregado de la consciencia. Y en los dieciocho dhatus, estas siete conciencias se pueden combinar en el agregado de consciencia.
De esta manera, estas tres clasificaciones son casi lo mismo. No son exactamente lo mismo, pero tienen casi el mismo significado, el mismo tipo de identificación.
Entonces, ¿por qué se determina que los agregados son cinco y no seis o cuatro?, ¿por qué son cinco?
En el agregado de los factores formativos, en realidad, hay formas y no formas. Así que en estos hay dos tipos, y algunos son formas y otros no son formas. En el no-forma… En primer lugar, la forma es el primer agregado. En el no-forma hay dos categorías: mente y no-mente. Y lo que no es forma ni mente [consciencia] son los factores mentales, principalmente los factores mentales como la sensación, la percepción y demás formaciones o factores formativos.
Y, dentro de los factores mentales, ¿por qué estos dos, la sensación y la percepción, se cuentan por separado del agregado de los factores formativos? Porque estos dos son la raíz de las disputas o discusiones. La sensación es motivo de conflicto para los seguidores laicos. Y la percepción es la raíz de las disputas principalmente para los filósofos o los monjes y monjas que aprenden filosofía.
Los laicos tienen sensaciones fuertes hacia su casa, hacia sus tierras, hacia sus animales, sus granjas o sus familiares. Y, por estos motivos, a veces, tienen discusiones con otros sobre asuntos familiares, asuntos de recursos o propiedades, etc. Por estos asuntos tienen peleas.
Y también los filósofos tienen esta percepción fuerte sobre la perspectiva de diferentes posturas filosóficas o diferentes conceptos. Y entre los filósofos disputan o se pelean por sus diferentes visiones. Debido a que tienen diferentes visiones tienen discusiones o disputas.
Esta es una de las razones por las que estos dos se clasifican por separado de los factores mentales principales. La mayoría de los factores mentales están en el cuarto agregado, los factores formativos, pero estos dos están excluidos. Estos dos se cuentan como agregados separados porque son la raíz de las disputas.
Y también hay otras razones por las que tienen que contarse por separado. Los filósofos tienen apego o aferramiento a sus propias visiones filosóficas o conceptos. Y, debido a esto, tienen sus propias percepciones, sus propias percepciones correctas o incorrectas; y, debido a esto, se aferran a su propia escuela filosófica como superior, y se aferran a las visiones de otros o a otras escuelas como inferiores. Y, debido a semejante discriminación o a tales pensamientos discriminativos, tienen discusiones o disputas. Esto significa que son los factores principales. Por ello, estos dos se cuentan por separado.
Y también, en cuanto a las sensaciones, cuando se tienen sentimientos hacia las cosas propias, debido a esos sentimientos, se cometen acciones; y también se hacen acciones con la percepción equivocada, con la percepción incorrecta. Así pues, esta es también la causa principal o una de las causas principales de permanecer en el samsara o de experimentar el sufrimiento del samsara. Por tanto, estos dos [agregados] se clasifican por separado.
Los 84.000 Agregados del Dharma
Y, hablando de los agregados, a la agregación del Dharma también se le llama el sagrado agregado del Dharma o choki phung po, los 84.000 agregados [de enseñanzas]. Estas 84.000 [enseñanzas] también se conocen como agregados. Los agregados del Dharma son 84.000. Y en este texto se dice que… En realidad, cuando decimos 84.000, 84.000 son las enseñanzas que fueron recibidas, que fueron escuchadas por Ananda, el asistente o uno de los principales asistentes del Buddha, el asistente Ananda.
Ananda sirvió al Buddha durante más de veinte años. Y durante ese período de tiempo escuchó 84.000 tipos de enseñanzas. Antes de eso, el Buddha había dado enseñanzas. Y también hay otras, creo. En realidad, decimos que el Buddha no solo ha dado 84.000 enseñanzas, sino infinitas enseñanzas, enseñanzas ilimitadas. Entonces, ¿por qué se utiliza el número 84.000? Este número es el número de enseñanzas escuchadas por Ananda. Y según la escuela Vaibhashika, estas 84.000 enseñanzas están incluidas en el agregado de los factores formativos, el cuarto agregado.
Y luego, ¿por qué los ayatanas o bases sensoriales se determinan como doce? Se debe a que las diez formas mencionadas antes son cosas que dependen de causas y condiciones; y, además de ellas, hay dos que son no-formas. Esas dos no-formas son de dos tipos: la mente y los dharmas [fenómenos]. Por lo tanto, los ayatanas se clasifican en doce.
Y luego hay dieciocho dhatus o elementos. Dentro de los dieciocho dhatus, diez son formas y el resto son no-formas. Y dentro de los que son no-forma hay dos tipos –como antes–: la parte de los dharmas y la parte de la mente. Y la parte de la mente también se subdivide en siete: las seis consciencias y el sexto órgano sensorial –que también es mente–.
Así pues, estos números se determinan debido a estas razones. Y por eso es importante que conozcamos todos estos agregados, ayatanas y dhatus. Si conocemos la naturaleza de estas cosas, esto realmente nos ayuda a domar nuestra mente. Y, como dije antes, cada enseñanza puede entrenar nuestra mente directa o indirectamente. Aquí, al estudiar estos temas, también podemos domar nuestra mente.
El No-Yo y la Liberación del Sufrimiento
Primero necesitamos conocer estos agregados. Y al conocer estos agregados, por ejemplo, como cuando decimos persona, una persona: si intentamos encontrar ‘una persona’, entonces no podemos encontrar ‘persona’, porque si dividimos a esta persona en muchos diferentes agregados o partes, entonces no hay tal cosa como ‘persona’. Cuando ensamblamos todos estos agregados juntos, cuando todos estos están ensamblados, hay este cuerpo al que llamamos una persona. Por lo tanto, este es el resultado de ensamblar o de amontonar todas estas diferentes partes, se convierte en ‘una persona’. Aquel que tiene los cinco agregados es conocido como ‘una persona’, un ser humano de este mundo.
Si conocemos estos cinco agregados, esto nos ayudará a no tener apego. Nos ayudará a reducir nuestro aferramiento.
Y al conocer estas tres cosas: los agregados, los ayatanas y los dhatus, al conocer todos estos, sabremos que la mente es lo más importante. Y, al saberlo, esto nos ayudará a cuidar de nuestra mente. Pondremos un esfuerzo adicional, le dedicaremos más tiempo, nos enfocaremos en proteger nuestra mente. Invertiremos más tiempo para mantener la mente alejada de la ira y de otros estados negativos. Al hacer esto, podremos convertirnos en una mejor persona.
Si tratamos de analizar, si tratamos de analizar las partes del cuerpo, no podemos encontrar un ser humano. No podemos encontrar una persona.
En términos generales –no realmente en este texto, pero en términos generales–, decimos mi cuerpo. También, por ejemplo, decimos mi ropa. Cuando decimos mi ropa, eso significa que ‘yo no soy la ropa’. La ropa me pertenece, lo que muestra que yo no soy la ropa. La ropa me pertenece. Por eso decimos mi ropa. De manera similar, no decimos yo, cuerpo, decimos mi cuerpo. Así como mi ropa, también decimos mi cuerpo. Eso significa que este cuerpo no soy yo, [sino] que este cuerpo me pertenece, pero que este cuerpo en sí mismo no soy yo, no es mi ser. Por tanto, significa que el cuerpo no es el ser.
De esta forma, sin el cuerpo, tampoco podemos encontrar el ser. No podemos encontrar el ser fuera del cuerpo o dentro del cuerpo o entre medias. Así que si intentamos encontrar o si intentamos buscar dónde está el ser, no hay manera de encontrar el ser.
Cuando estas partes están ensambladas, cuando están amontonadas, cuando estas partes del cuerpo están apiladas, simplemente lo llamamos ser, una persona. Pero si tratamos de analizar, no podemos encontrar ‘el ser’. Y por eso, en las enseñanzas budistas establecemos el no-yo. El no-yo lo explican las cuatro escuelas, estas cuatro escuelas filosóficas budistas indias. Y cuando no encontremos el ser, entonces podremos realizar el no-yo. Y cuando podamos realizar el no-yo, entonces no tendremos el pensamiento de aferramiento al yo, el egocentrismo.
Cuando no hay egocentrismo, no hay deseo de hacer algo para uno mismo. Hace tiempo vi una viñeta en la [que] alguien decía: “Yo quiero felicidad”. Y tal vez el Buddha u otro le respondía: “Si eliminas el ‘yo’, entonces puedes alcanzar ‘felicidad’”. Por lo que cuando no hay ‘ser’, cuando realizamos el no-yo, entonces podemos alcanzar la felicidad. Y podemos reducir el apego.
Cuando no haya ‘ser’, cuando realicemos el no-yo, entonces no tendremos ira. No tendremos apego. El apego, la ira y otros estados negativos se basan en estados egoístas debido al ‘no me gusta’ o al ‘me gusta’. Debido a eso, tenemos ira o apego. Tenemos ira porque ‘no me gusta esto’, ‘odio aquello’… por eso tenemos ira. Esto se basa en el yo, en estar basados en uno mismo.
Y tenemos apego por el ‘esto me gusta’, por eso tenemos apego. Así que la ira y el apego se basan en el ‘yo’ y ‘mío’. Y si realizamos el no-yo, entonces la raíz de la ira y del apego se elimina o se apacigua. De este modo, cuando no hay raíz, tampoco hay ramas. Por ejemplo, si el árbol no tiene raíz, no puedes hacer crecer el árbol. Sin la raíz, es imposible hacer crecer el árbol. De igual forma, sin la raíz del egocentrismo, es imposible hacer crecer, desarrollar o generar ira, apego y otros estados negativos. Por lo tanto, en la enseñanza se dice que, en general, el egocentrismo es la raíz de todos los sufrimientos, la raíz de todas las faltas. Por ello es importante realizar el no-yo.
Y para realizar el no-yo, primero es importante saber acerca de estos agregados, ayatanas y dhatus. Al saber sobre ellos no tendremos semejante aferramiento. Tal y como también se dice en esta enseñanza –en el Abhidharmakosha–, para apaciguar el aferramiento a algo como unitario o singular, los factores mentales se dividen, la forma se divide para que así no haya una sola cosa como tal, para que no haya un gran apilamiento como tal, porque no hay tal cosa. Y cuando no hay un único apilamiento, tampoco hay ‘una gran cosa’ como tal. Entonces, nos resulta fácil realizar el no-yo. Y con este no-yo podemos hacer acciones positivas, y podemos lograr la felicidad temporal y última.
Conclusión
Con esto concluyo la enseñanza de hoy. Y al final haremos, como siempre, la dedicación adecuada.
