La Motivación Correcta
Con la motivación correcta, la percepción correcta y también con la actitud correcta, físicamente de manera respetuosa, verbalmente en silencio y mentalmente con fe sincera, uno debería recibir esta enseñanza.
Introducción a las 22 Facultades
Esta es una enseñanza sobre el Abhidharmakosha de Vasubandhu, el gran Acharya Vasubandhu. Y hoy, esta tarde, vamos a estudiar las facultades. Normalmente hablamos de cinco o seis facultades, pero aquí tenemos una forma diferente de explicarlas.
Aquí se habla de 22 facultades. Aquí facultad significa ‘lo que empodera’, lo que empodera a ese objeto o cosa particular se llama facultad. Entonces, ¿cuáles son las facultades que empoderan a qué objetos?
1. Las Cinco Facultades Sensoriales
La respuesta es que normalmente hablamos de cinco órganos sensoriales o cinco facultades: la del ojo… creo que en este glosario se utilizan diferentes términos… la facultad visual, la facultad auditiva, la facultad olfativa, la facultad gustativa y la facultad somática. Estas son las cinco facultades o los cinco órganos sensoriales. Y estas cinco facultades, cada una de ellas tiene cuatro actividades o cuatro características.
Primero, embellecer el cuerpo. Segundo, proteger el cuerpo. Tercero, generar la consciencia visual y demás, y cuarto, tener su propio objeto, como la vista tiene la forma visual, la audición tiene el sonido, etc.
Así que cada uno de estos cinco órganos sensoriales –o estas cinco facultades–, cada uno de ellos tiene estas cuatro características o actividades. Y aquí las que protegen, las que protegen el cuerpo son la facultad visual y la facultad auditiva. Estas dos protegen el cuerpo; no los cinco órganos sensoriales, sino [solo] estas dos facultades.
El ojo puede ver objetos. El ojo puede ver qué lugar es seguro, qué lugar es un sitio seguro al que ir. Y el ojo puede ver qué lugares son peligrosos o dónde hay animales temibles o dónde hay objetos peligrosos, etc. O dónde hay armas, etc., que nos puedan dañar. Y cuando el ojo ve objetos seguros y peligrosos, objetos favorables y desfavorables, entonces, de acuerdo con eso, de acuerdo con lo que uno ha visto con sus ojos, nuestro cuerpo reacciona. Si es seguro, podemos relajarnos. Si es peligroso, tratamos de alejarnos de ese lugar, tratamos de ir a un lugar más seguro, tratamos de ponernos a salvo o tratamos de evitar posibles ataques en estos lugares peligrosos.
Y también el oído, el oído puede escuchar sonidos. El sonido también comprende sonidos agradables y desagradables. Y algunos sonidos –como una sirena u otras alertas– pueden advertirte de que este es un momento peligroso, etc. Hay muchos sonidos diferentes: algunos son agradables, otros son desagradables –como los sonidos peligrosos, sonidos de advertencia como una sirena–. Y cuando escuchamos un sonido como una sirena, debido a esto, tratamos de protegernos. Uno trata de proteger su propio cuerpo o ir a un lugar más seguro o ir a un refugio, etc.
Como dije antes, estos cinco órganos sensoriales tienen cuatro características. La segunda característica es la protección. Y esta característica se aplica a la primera y a la segunda facultad. Las tres características restantes, en lugar de proteger el cuerpo, ¿cómo decirlo?… mantienen el cuerpo, lo cuidan, lo incrementan. Porque la nariz, la lengua y el cuerpo o ¿cómo los estamos llamando?… la facultad olfativa, la facultad gustativa y la facultad táctil, estas tres facultades disfrutan de la comida, y luego cuidan del cuerpo. Mantienen el cuerpo, le dan vida al cuerpo, y luego lo aumentan, nos ayudan a crecer. Así pues, estas son las cinco facultades.
2. Las Facultades de Género (Masculina y Femenina)
Y luego están las facultades de hombre y mujer, la facultad de la fuerza vital y la facultad de la mente. Estas cuatro facultades empoderan a dos objetos o a dos cosas cada una.
Primero, las facultades femenina y masculina. Gracias a ellas uno sabe si es hombre o mujer, y distingue entre no-hombre y no-mujer. En particular, la facultad masculina se distingue de la femenina, y la facultad femenina se distingue de la masculina. Así que estas son las dos cosas a las que nos empoderan las facultades masculina y femenina. En primer lugar, distingue entre hombre y mujer, y también distingue entre no-hombre y no-mujer. Y segundo, distingue el uno de la otra. El hombre se distingue de la mujer. La facultad femenina se distingue de la masculina.
Por ese motivo, y en general, para tener la preciosa vida humana, idealmente uno necesita ser hombre o mujer. Si alguien tiene [las] dos facultades, entonces le sería difícil recibir los votos y también le sería difícil hacer una práctica adecuada del Dharma. Pero, aun así, habría esperanza porque todos tenemos naturaleza búdica, todos tenemos el potencial para convertirnos en un buddha, por lo que todos tenemos la oportunidad de practicar el Dharma. Pero en esta vida le sería más difícil recibir los votos o le sería difícil recibir los votos, por lo que uno debe tener facultad masculina o femenina, una de estas dos facultades.
Y especialmente aquellos que nacen en este mundo, en Yambudvīpa, pueden tener una mejor oportunidad de practicar el Dharma y pueden obtener el resultado de la práctica en esta misma [vida]. [Aunque] no necesariamente todas las prácticas pueden madurar en esta vida o podemos recibir la maduración del resultado de nuestra práctica solo en esta vida. Pero hay acciones de las que podemos recibir algo de su maduración en esta misma vida. No siempre, pero podemos.
Por tanto, están las cinco facultades… y con las facultades masculina y femenina tenemos siete.
3. La Facultad de la Fuerza Vital
La octava es la facultad de la fuerza vital. Esta fuerza vital nos ayuda a renacer, a nacer de nuevo en el samsara. Y no solo nos ayuda a renacer, sino que también sostiene la vida. Cuando hay fuerza vital, eso significa que uno está vivo, uno es un ser viviente. Así que nuestra fuerza vital permanece con nosotros hasta el final de esta vida. Hasta entonces sostiene nuestra vida, nos hace un ser viviente. Esta es la octava facultad.
4. La Facultad Mental y el Continuo Mental
A continuación, la novena facultad es la facultad mental. Esta mente, debido a esta mente, tenemos… Si nuestra mente es positiva, entonces ella también lleva a otros a ser positivos. Si nuestra mente es negativa, lleva a otros a ser negativos. Y esta mente, la facultad de la mente, es muy importante. En realidad, decimos que hay una vida antes de esta y hay una vida después de esta debido a la mente. La mente aquí no se refiere únicamente a la mente momentánea, sino que se refiere al ‘continuo mental’.
Por tanto, esta mente o continuo mental continúa todo el tiempo. Nunca cesa. De este modo podemos decir que la mente nunca muere. La mente siempre continúa. Y la causa principal de la mente no es algo que sea un objeto inanimado. La causa de la mente tiene que ser algo animado. La causa de la mente tiene que ser la mente. La causa principal de la mente tiene que ser la mente momentánea anterior. Podemos decir que la mente está cambiando momento a momento. Por ejemplo, la mente del primer momento es la causa principal de la mente del segundo momento. De esta manera, aunque la mente cambia momento a momento, continúa todo el tiempo.
Por ejemplo, una cascada. En una cascada que cae desde una montaña empinada, el agua siempre está cambiando, el agua siempre está cayendo. La misma agua no está cayendo todo el tiempo. El agua siempre está cambiando. El agua cambia momento a momento, pero la continuidad de la cascada continúa durante días, semanas, meses, años y décadas. Hay cascadas que continúan durante décadas, durante siglos, pero el agua, en sí, no es la misma. El agua, en sí, cambia momento a momento, pero la continuidad continuará. La cascada continuará.
De manera similar, nuestra mente en realidad es impermanente. En realidad, todas las cosas son impermanentes. Esto significa que nuestra mente también es impermanente. Ser impermanente significa que ‘cambia todo el tiempo’. La impermanencia significa cambio, estar cambiando todo el tiempo. No permanece todo el tiempo. Siempre cambia. Siempre cambia, todo el tiempo. Nosotros como seres humanos ordinarios podemos ver los cambios burdos, de niño a adolescente, de adolescente a adulto, etc. Eso lo podemos ver. Pero no vemos los cambios momentáneos porque esos cambios son cambios sutiles. Y esos cambios sutiles son algo que nosotros, los seres ordinarios, no podemos ver. Aunque no podamos verlo, este tipo de cambio está sucediendo.
Vidas Pasadas y Futuras
En las enseñanzas del Dharma, en general, una cosa que es importante es que solo porque uno no pueda ver algo no significa que ese algo no exista. Este es uno de los razonamientos lógicos más importantes. Mediante este razonamiento también podemos decir que, por este motivo, hubo una vida antes de esta y que va a haber una vida después de esta. Así que no es necesario ver ahora con nuestros propios ojos la vida previa o la posterior.
He oído que tal vez hace 60 o 70 años un líder le preguntó a un erudito tibetano sobre las vidas futuras. Y el erudito respondió al líder con el mismo tipo de pregunta. El erudito le preguntó al líder: “¿Crees que habrá sol mañana?”. Creo que el líder respondió: “Sí”. Y es que el sol de mañana no lo podemos ver hoy. Hoy solo podemos ver el sol de hoy, pero no podemos ver el sol de mañana. Aunque no lo veamos, todos nosotros, cada persona cree que hay un sol que brillará mañana o pasado mañana. Así pues, el erudito le hizo esa pregunta al líder, y creo que el líder no tuvo nada más que decir.
Esto significa que, aunque no podamos ver el sol, aunque no podamos ver el sol de mañana, aunque hoy no podemos ver el sol de mañana, eso no significa que no habrá sol mañana. Solo porque no lo veamos, no significa que no exista, que no aparecerá o que no lo tendremos.
De igual forma, aunque no podamos ver la próxima vida, el mero hecho de no verla no significa que no haya vida después de esta.
Además, ¿por qué decimos que hay una vida antes y después de esta? Es porque decimos que la mente, como una cascada, continúa. El continuo mental continúa. Y decimos que la causa principal de la mente es la mente anterior. La mente no puede crecer de la tierra, la mente no puede crecer del suelo, de los árboles o de cualquier otro objeto. La causa principal de la mente es la mente misma. Otros objetos no pueden dar lugar a la mente.
Cuando renacemos, el padre y la madre, debido al padre y a la madre nacemos, pero eso no significa que nuestro padre y madre sean la causa de nuestra mente. Ellos no pueden producir la mente. El padre y la madre no pueden producir nuestra mente. Lo que están haciendo, lo que están produciendo son los elementos, los dos elementos.
Y luego el ser del bardo o estado intermedio, la mente del ser del bardo se introduce entre los dos elementos del padre y de la madre. Y debido a esto uno es concebido. Es el comienzo de esta vida o la vida presente. Así pues, el padre y la madre producen los elementos, pero no producen, no dan lugar, no hacen crecer o no generan la mente.
Por tanto, la mente es algo que no puede ser generada por el padre y la madre, no puede ser generada por el mundo externo, no puede ser generada por ningún otro medio o factor. Solo puede ser generada por la mente previa del mismo continuo, de la misma corriente mental. Debido a esta corriente mental, debido a este continuo mental, creemos que hay vida antes y después de esta. Para los budistas esto es muy importante.
En realidad, todas las enseñanzas del Dharma y todas las prácticas del Dharma están basadas en la ley del karma, están basadas en la causa y efecto. Y la causa y efecto están basados en el continuo mental, en la vida pasada, la vida presente y la vida futura. Si solo aceptamos la vida presente, si creemos que solo hay una vida y no hay vida antes o después de esta, entonces no podemos aceptar la causa y efecto completa, la ley completa del karma. Sin vidas pasadas y futuras es imposible tener la ley completa del karma, porque la ley del karma está basada en estos tres tiempos, no solo en esta vida.
Por ejemplo, decimos que si uno hace cosas buenas o si uno practica el Dharma de manera adecuada, uno puede alcanzar la liberación o el estado de iluminación. Estamos hablando de esto basándonos en que hay vidas futuras. Cuando decimos esto, no estamos diciendo que uno debe alcanzar la liberación o el estado de iluminación en esta misma vida. En las enseñanzas budistas generales no se está diciendo esto. No estamos diciendo esto. No estamos diciendo que uno puede alcanzar la liberación y el estado de iluminación en esta vida. Esto lleva tiempo y podemos tomarnos el tiempo para alcanzarlos porque hay vida después de esta, no solo una vida. Hay muchas vidas después de esta y, hasta que alcancemos la liberación del samsara, renaceremos una y otra vez debido a nuestro propio karma y estados negativos. Y una vez que alcancemos un nivel superior, una vez que alcancemos una realización superior, no estaremos bajo el control del karma y los pensamientos negativos, podremos elegir nuestro propio renacimiento y entonces tendremos el control de nuestra propia vida.
En cualquier caso, ahora estamos hablando de la mente. Esta mente es la que conecta las vidas pasadas y la presente, y también es la que conecta esta vida presente con las vidas futuras. Aunque la mente está cambiando momentáneamente, es el mismo continuo. Por eso podemos recordar. Aunque no podamos recordar nuestras vidas pasadas debido a nuestros oscurecimientos, podemos recordar lo que hicimos ayer, la semana pasada, el mes pasado, el año pasado o lo que hicimos cuando éramos jóvenes, cuando éramos niños, cuando estábamos en la niñez, etc. Podemos tener recuerdos de la infancia. Todo esto sucede porque tenemos el mismo continuo mental que nunca cesa o que nunca se detiene. Este continuo mental es algo que nunca cesa, incluso cuando uno se desmaya o incluso cuando uno muere, aun así, este continuo mental continúa.
Aquí se dice que esta mente une la vida pasada con la vida presente y unirá esta vida con las vidas futuras. Y si la mente es positiva, entonces también lleva a otros a ser positivos.
Y hasta aquí hemos cubierto nueve facultades: las cinco facultades sensoriales, las facultades masculina y femenina, la facultad de la fuerza vital y la facultad de la mente. Estas son nueve facultades, las primeras nueve.
5. Las Cinco Facultades Positivas
Y luego están los cinco tipos de facultades positivas. Hasta aquí, incluyendo la facultad de la fuerza vital hay nueve facultades.
En realidad, cuando se cuentan las veintidós facultades, las primeras en la secuencia son las seis facultades sensoriales, incluyendo la facultad de la mente, y luego las facultades masculina y femenina, que son [la séptima y] la octava. Son la [séptima y] octava facultad. Y la facultad de la fuerza vital vendrá después.
Y después de estas ocho, hay cinco facultades positivas que son fe, entusiasmo, recolección, concentración y sabiduría. Estas son las cinco facultades positivas.
1. La Fe
La primera es la fe. Fe, entusiasmo, recolección, concentración y sabiduría. Estas son las cinco facultades positivas. Primero, ¿qué es la fe? Fe aquí se refiere a ‘la mente o al factor mental que está separado de las aflicciones mentales’. Por tanto, esta fe es clara. Es una mente pura o una mente clara, lo que significa, por ejemplo, creer en la ley del karma. Y también es como tener fe clara o creer en las cualidades de las Tres Joyas. Y también creer en las dos verdades o en Las Cuatro Nobles Verdades.
Así que esta fe también juega un papel muy importante en nuestra práctica. Basándonos en la fe podemos progresar en el camino. Sin fe –no importa cuánto esfuerzo pongamos en la práctica del Dharma–, no podremos alcanzar una realización elevada o no podremos alcanzar ningún logro.
2. El Entusiasmo (Tsondru)
A continuación, la segunda facultad positiva es el entusiasmo. Esta es la misma que la cuarta perfección. En realidad, la cuarta perfección no es solo poner esfuerzo. No todos los esfuerzos se conocen como la cuarta perfección. El esfuerzo tiene muchos tipos. Uno puede poner esfuerzo en acciones negativas… como los pescadores, que ponen mucho esfuerzo en atrapar peces, en hacer la matanza, en hacer esa acción negativa. De esta forma, ellos también pueden poner esfuerzo. Pero eso, por supuesto, no es la cuarta perfección.
Además, solo poner esfuerzo en el estudio del Dharma o en la práctica del Dharma no significa que eso sea la cuarta perfección. Porque aquí la cuarta perfección o entusiasmo se refiere a poner esfuerzo en la práctica del Dharma o en los estudios del Dharma con gran alegría. Uno debe tener gran alegría en la práctica del Dharma. Uno debe tener gran alegría.
En primer lugar, uno debe tener el deseo de practicar. Si alguien te obliga a practicar, si alguien te obliga a estudiar Dharma o practicar Dharma durante horas y horas todos los días, aunque físicamente uno esté poniendo esfuerzo, eso no será la cuarta perfección porque en ese momento, aunque uno esté poniendo esfuerzo con su cuerpo, su habla y demás, en ese momento uno no tiene alegría. Uno no tiene el deseo de practicar. Uno solo está siendo forzado a practicar por sus propios padres, maestros u otros. Y en el Dharma decimos que debemos practicar el Dharma movidos por nuestro propio deseo, por nuestra propia voluntad, y no por la fuerza. Nadie puede practicar correctamente el Dharma por la fuerza.
Por lo tanto, dondequiera que vayamos, no forzamos a otros a estudiar el Dharma o a practicar el Dharma. Solo explicamos el Dharma a aquellos que tienen el deseo de practicar. Aquellos que tienen el deseo de estudiar y practicar el Dharma, entonces ese es su propio deseo, y no los estamos forzando a estudiar o a practicar el Dharma. Porque si los forzamos, entonces no se convierte en una práctica adecuada del Dharma. Así pues, la cuarta perfección se refiere a poner esfuerzo en el Dharma con gran alegría, con alegría propia, con deseo propio y alegría propia. De este modo, se convierte en entusiasmo.
Creo que entusiasmo es una de las varias traducciones de la palabra tibetana tsondru. El nombre tibetano de la cuarta perfección es tsondru. Y su definición es ‘poner esfuerzo en el Dharma con alegría propia’, con deseo o alegría propios. A eso se refiere tsondru. Creo que en inglés es difícil encontrar una palabra que tenga esa definición. Tal vez la palabra entusiasmo sea la más cercana, tal vez.
De todas formas, esta es la segunda facultad positiva. La primera es la fe y la segunda es tsondru o entusiasmo.
3. La Recolección (Mindfulness)
La tercera es la recolección o mindfulness. Recolección significa ‘mantener en mente’, ‘no permitirse olvidar’. A esto se le llama recolección. Aquí, ‘no olvidar las cosas’ también tiene dos lados: negativo y positivo. A veces, cuando hacemos cosas negativas, no olvidamos esas acciones negativas y eso es recolección negativa. Y recordar nuestra práctica, recordar nuestra visualización y recordar las enseñanzas del Dharma son ejemplos de recolección positiva. Y la recolección también tiene dos lados: positivo y negativo; o uno que está asociado con la aflicción y uno que no es [por] aflicción mental. Por tanto, esta recolección también nos ayuda a no distraer nuestra mente del objeto. Esta es la tercera facultad positiva.
4. La Concentración
La cuarta es la concentración. La concentración se refiere a ‘enfocarse en el objeto de manera unidireccional, sin ninguna distracción’. En general, este es el tipo de definición, explicación o significado de esta palabra, concentración.
5. La Sabiduría (Sherap / Lodro)
Y la quinta facultad positiva es la sabiduría. En tibetano se llama lodro o sherap. Y a la más elevada la llamamos yeshe, aunque normalmente la llamamos lodro o sherap. Así que sabiduría aquí significa ‘consciencia discriminativa’, consciiencia que discrimina entre fenómenos, como la que discrimina entre contaminantes y no contaminantes… o contaminados y no contaminados, etc. Es la que sabe qué debe adoptarse y qué debe abandonarse, la que sabe cuáles son los contaminados y cuáles son los no contaminados. La sabiduría es la que puede entender, la que puede realizar, la que puede obtener conocimiento mediante esta consciencia discriminativa. Por tanto, la consciencia discriminativa es sabiduría. Mediante ella uno puede entender, uno puede obtener conocimiento.
Y respecto a la sabiduría, aquí el comentario dice que hay cuatro tipos. El primero es la sabiduría que heredamos. Heredada significa que ‘no proviene del estudio, contemplación o meditación’, sino que es sabiduría heredada. Como algunos niños que son muy inteligentes y tienen sabiduría. Obtienen esta sabiduría no porque hayan estudiado en esta vida o hayan contemplado o meditado en esta vida. Debido al karma previo, en esta vida naturalmente son muy inteligentes sin poner ningún esfuerzo, sin esforzarse para aumentar u obtener sabiduría, la tienen sin esmerarse. Naturalmente algunos niños son muy listos, muy inteligentes o tienen sabiduría. A esta sabiduría en tibetano la llamamos kyetop, que puede traducirse como sabiduría… ¿simultánea? O sabiduría heredada. Lo siento, no sé cuál es el término exacto en inglés. Pero, en tibetano, la llamamos kyetop que significa que ‘la obtenemos solo por nacer’, solo por haber nacido. Cuando nacemos simplemente tenemos este tipo de sabiduría, sin poner ningún esfuerzo extra. Así que esto es sabiduría.
Y luego hay otros tres tipos que obtenemos a través de nuestro estudio. El primero es obtener sabiduría mediante la escucha de la enseñanza… mejor dicho, ese es el segundo tipo. El tercer tipo es obtener sabiduría a través de la contemplación y el cuarto es obtener sabiduría a través de nuestra meditación.
Primero es importante escuchar. Al escuchar uno puede oír qué es lo correcto y qué es lo incorrecto. Y debido a esta escucha podemos abandonar las cosas negativas de las que oímos hablar. “Estas son negativas”, por lo que después de saber esto podemos abandonar dichas cosas negativas. Debido a esta escucha, aumenta nuestra sabiduría, la sabiduría de la escucha.
Después de escuchar contemplamos, analizamos lo que hemos oído. Es entonces cuando tenemos que analizar. Tenemos que utilizar los razonamientos lógicos para establecer estos significados que hemos escuchado, que hemos oído. El Buddha también dijo que no se deberían aceptar las enseñanzas del Buddha solo por haberlas escuchado. Uno debe examinar las enseñanzas del Buddha igual que cuando compramos oro. Si es oro genuino o no, para examinar esto, para verificarlo, tenemos que quemarlo, tenemos que cortarlo y tenemos que frotarlo. Al hacer esto, podremos saber si es oro genuino o no. Así, a través del examen podremos aceptar si es oro genuino o no. De manera similar, a través de razonamientos lógicos, utilizando razones lógicas, tenemos que lograr convicción y después aceptamos estos significados. Esta es la sabiduría de la contemplación.
A continuación, está la meditación. La sabiduría de la meditación es muy importante. Solo mediante el estudio, y solo mediante la sabiduría de la escucha y la contemplación no podemos domar nuestra mente. Primero tenemos que tener estas sabidurías y luego, basándonos en estas sabidurías, debemos contemplar, debemos practicar y debemos meditar. Sin meditación, no podemos entrenar nuestra mente. Sin meditación no podemos obtener realización, no podemos reducir los pensamientos negativos y, finalmente, no podemos eliminar los estados negativos.
Así que estudiar –o la sabiduría de la escucha– y la contemplación son importantes. Y sobre la base que estas dos nos aportan, necesitamos la meditación. Por ejemplo, es importante tener el conocimiento teórico sobre cómo conducir un coche. Pero tener solo esto, sin ninguna experiencia práctica o sin conducirlo en la carretera, significa que ese conocimiento no tiene mucho uso. Después de tener el conocimiento teórico sobre cómo conducir, a continuación –y basándonos en él–, necesitamos conducir, tenemos que conducir un coche real en la carretera. Sin conducir, el mero conocimiento no tendrá un buen impacto o no se podrá utilizar de manera adecuada. De igual forma, si tenemos la sabiduría de la contemplación y la escucha, pero no tenemos la sabiduría de la meditación, aquellas dos no serán de mucha utilidad. Por tanto, tenemos que tener estas sabidurías, una tras otra y en esa secuencia.
En cualquier caso, aquí las 5 facultades [positivas] son la fe, el entusiasmo, la recolección, la concentración y la sabiduría. Y después está la facultad de la fuerza vital. Así que 8 [de antes] y 6 son 14.
6. Las Cinco Facultades de las Sensaciones
Además de esas 14 facultades, están las 5 facultades de las sensaciones. Aquí se refiere a las facultades del sufrimiento y del placer del cuerpo, y de la felicidad y de la infelicidad de la mente. Es decir, cuatro facultades. La quinta es la ecuanimidad, la facultad de la ecuanimidad. Así pues, 14 y 5 son 19. Estas 19 las podemos tener en el camino mundano. Y estas facultades son cosas contaminadas, aunque no siempre.
7. Las Tres Facultades No Contaminadas
Y las tres últimas, las tres facultades restantes se conocen como la facultad de comprender o facultad de hacer que todo se comprenda o facultad de hacer que todo se entienda. La segunda es la facultad de comprenderlo todo. Y la tercera es la facultad de haberlo comprendido todo. Estas tres se encuentran en el Camino Noble.
La primera –la facultad de hacer que todo se comprenda– se encuentra en el camino de la visión. La segunda –la facultad de comprenderlo todo– se encuentra en el camino de la meditación. Y la tercera –la facultad de haberlo comprendido todo– se encuentra en el camino de no más aprendizaje. Por tanto, estas tres no tienen una entidad separada.
Así, facultades de la mente, del placer físico, de la felicidad mental y de la ecuanimidad… estas cuatro, y luego, la fe, el entusiasmo, la recolección, la concentración y la sabiduría… estas nueve, cuando estas nueve están en el camino de la visión, en ese momento, se convierten en la facultad de hacer que todo se comprenda. De esta forma, cuando alcanzamos un nivel más elevado, estas nueve cosas también mejoran o progresan. Por tanto, cuando estas nueve cosas están en el camino mundano, entonces son las nueve facultades contaminadas; y cuando alcanzamos el camino de la visión, estas nueve facultades se vuelven no contaminadas y se convierten en la facultad de hacer que todo se comprenda.
Después, cuando nos encontramos en el camino de la meditación, estas mismas nueve facultades se convierten en la facultad de comprenderlo todo.
Y cuando alcanzamos el camino de no más aprendizaje o cuando alcanzamos el estado de budeidad, en ese momento, esas mismas nueve facultades se convierten en la facultad de haberlo comprendido todo.
Recapitulación de las 22 Facultades
De este modo he tratado de explicar las 22 facultades.
Ahora, para recapitular cuáles son estas 22 tenemos:
- Las 5 facultades sensoriales y la facultad mental, lo que hace 6.
- Después tenemos las facultades masculina y femenina, haciendo 8.
- Además de esas ocho, también están las facultades de la fe, el entusiasmo, la recolección, la concentración y la sabiduría. Así pues, 8 y 5 son 13.
- Después está la facultad de la fuerza vital, que hacen 14.
- A continuación, tenemos las 5 facultades de la sensación, lo que hace 19.
- Y luego están las tres últimas, que son las facultades no contaminadas: estas tres, la facultad de hacer que todo se comprenda, la facultad de comprenderlo todo, y la facultad de haberlo comprendido todo.
Estas son las 22 facultades, que son el tema principal de esta sesión de enseñanzas.
Ahora, para recapitular cuáles son estas 22 tenemos las 5 facultades sensoriales y la facultad mental, lo que hace 6; después tenemos las facultades masculina y femenina, haciendo 8. Además de esas ocho, también están las facultades de la fe, el entusiasmo, la recolección, la concentración y la sabiduría. Así pues, 8 y 5 son 13.
Después está la facultad de la fuerza vital, que hacen 14. A continuación, tenemos las 5 facultades de la sensación, lo que hace 19. Y luego están las tres últimas, que son las facultades no contaminadas: estas tres, la facultad de hacer que todo se comprenda, la facultad de comprenderlo todo, y la facultad de haberlo comprendido todo.
Estas son las 22 facultades, que son el tema principal de esta sesión de enseñanzas.
Con esto concluyo la sesión y, al final, deberíamos hacer una dedicación correcta, como siempre.
