1. Por los méritos acumulados
al componer esta obra que explica
cómo aplicar la práctica del bodisatva
que todos los seres emprendan esta práctica.
2. Que los seres de cualquier lugar que padecen
sufrimiento en sus cuerpos o en sus mentes,
debido a estos méritos virtuosos,
experimenten inmensa alegría y felicidad.
3. Que su felicidad nunca decline
mientras permanezcan en el samsara
y que experimenten la dicha insuperable
constante e ininterrumpidamente.
4. Que los seres que habiten
en todos los estados infernales
de las diversas esferas del universo,
disfruten de la felicidad de Sukavati.
5. Que aquellos torturados por el frío encuentren calor
y que de las grandes nubes de los bodisatvas
desciendan ilimitados torrentes de agua
que refresquen a los que sufren el fuego infernal.
6. Que los bosques cuyas hojas son cuchillas
se vuelvan espléndidas y agradables arboledas.
Y que los árboles de la colina Salma
se transformen en árboles que conceden los deseos.
7. Que los fosos de los infiernos sean lugares deleitables
con lagos perfumados con la fragancia de abundantes lotos
y adornados con los melodiosos cantos de los cisnes,
gansos, patos salvajes y otras aves acuáticas.
8. Que las montañas de brasas se conviertan en cúmulos
de joyas,
la tierra ardiente se vuelva un pulido suelo de cristal
y las montañas que aplastan se transformen en palacios
donde se hacen ofrendas a los budas que los pueblan.
9. Que la lluvia de ascuas incandescentes, rocas ardientes
y espadas
desde ahora en adelante sea una lluvia de flores.
Que los golpes mutuos con armas afiladas
sean desde ahora ráfagas de flores para divertirse.
10. Y que aquellos sumergidos en el ardiente Vaitarani,
con la carne desprendida, meros esqueletos del color
del jazmín,
por el poder de mis méritos adquieran cuerpos celestiales
y estén con las diosas en las pacíficas aguas del Mandakini.
11. ¿Qué atemoriza a los esbirros del Señor de la Muerte y
a los espantosos buitres y cuervos?
¿Qué noble fuerza es la que nos trae alegría y felicidad
y disipa por completo la oscuridad?,
preguntándose eso mirarán hacia arriba y verán en el
espacio la forma resplandeciente de Vajrapani.
Que entonces por el poder de la intensa alegría se liberen
de su negatividad y vayan con él.
12. Cuando vean que una lluvia de flores y perfume extingue
el flujo incandescente de lava de los infiernos,
saciados de dicha, de repente se preguntarán: “¿Cómo es
posible?”.
Que entonces los habitantes de los infiernos contemplen
al que Sostiene el Loto.
13. “Amigos, desechad vuestros miedos y reuníos aquí
rápidamente”.
¿Quién es este joven radiante con el pelo anudado que
ha venido y disipa el miedo,
este bondadoso bodisatva que salva y protege a todos
los seres,
cuyo poder libera de todo el dolor y otorga la alegría?
14. “¡Mirad como cientos de dioses le honran poniendo sus
coronas ante sus pies de loto,
la lluvia de innumerable flores que cae sobre su cabeza,
sus ojos humedecidos por la compasión,
el esplendor de su casa en la que resuenan las alabanzas de
mil diosas!”.
Que los habitantes de los infiernos exclamen así al ver
a Manyugosa.
15. Y así, por las raíces de mis actos virtuosos,
que al ver a bodisatvas como Samantabadra, libres de
oscurecimientos,
de cuyas nubes de felicidad cae una lluvia refrescante y
perfumada,
todos los que padecen en los infiernos obtengan ahora
la alegría perfecta.
16. Que los animales se liberen de su miedo
a ser devorados, unos por otros.
Que los espíritus hambrientos sean tan felices
como los habitantes del continente Norte.
17. Y que los espíritus hambrientos queden satisfechos
con las corrientes de leche que descienden
de las manos del noble y poderoso Avalokita,
y que bañándose en ella se refresquen para siempre.
18. Que los ciegos puedan ver,
los sordos oigan ya siempre
y las mujeres embarazadas
den a luz sin dolor como Mayadevi.
19. Que los que van desnudos puedan vestirse,
los hambrientos coman hasta saciarse
y los sedientos reciban
agua pura y bebidas deliciosas.
20. Que los pobres encuentren riqueza,
los afligidos y atormentados tengan alegría
y los desesperados recuperen su estabilidad mental
y adquieran una constancia excelente.
21. Que todos los seres que carezcan de salud
se liberen rápidamente de todas sus enfermedades.
Que todas las enfermedades que afligen a los seres
desaparezcan totalmente y para siempre.
22. Que aquellos atemorizados dejen de tener miedo.
Que los cautivos sean liberados.
Que los débiles se vuelvan fuertes.
Que los seres sean amigos y se ayuden mutuamente.
23. Que los viajeros que están en camino
sean felices adondequiera que vayan
y que obtengan sin fatigarse
cualquier objetivo que les hizo ponerse en marcha.
24. Que quienes se embarcan en barcas o naves
consigan todos sus propósitos
y regresen sanos y salvos a su punto de partida
para disfrutar en compañía de familiares y amigos.
25. Que los que yerran su camino y están perdidos
encuentren a otros viajeros
y, a salvo de ladrones y bestias salvajes,
viajen sin problemas ni fatigas.
26. Que los niños y ancianos, débiles y desamparados,
que aturdidos cuando cae la noche en páramos
deshabitados
caen dormidos inconscientes del peligro,
sean protegidos por seres celestiales.
27. Que todos escapen de los estados carentes de libertad,
estén dotados de sabiduría, fe y amor,
tengan una conducta y medio de vida perfectos
y recuerden siempre sus vidas anteriores.
28. Que todos posean riquezas inagotables,
tales como la del tesoro del espacio,
y las disfruten según sus deseos
sin disputas ni hostilidades.
29. Que los seres carentes de esplendor
tengan majestuosidad y grandeza.
Que los que sufren por su deformidad
adquieran gran belleza y perfección.
30. Que todas las mujeres del mundo
obtengan la fuerza de la masculinidad.
Que los humildes obtengan grandeza,
sin sucumbir en la arrogancia.
31. Por todos los méritos que he reunido,
que todos los seres, sin ninguna excepción,
eviten cualquier acto dañino
y siempre actúen haciendo el bien.
32. Que nunca estén separados de la bodichita
y se apliquen constantemente en la práctica de los
bodisatvas.
Que los budas los acepten como discípulos
y se aparten de las acciones de Mara.
33. Que todos y cada uno de los seres
disfruten de una longevidad inmensurable,
vivan siempre felices
y de la muerte ni siquiera oigan su nombre.
34. Que en todas las direcciones haya en abundancia
parques con árboles que conceden los deseos,
en donde resuenen las melodiosas enseñanzas
de los budas y sus herederos, los bodisatvas.
35. Que la tierra, en todas partes,
carezca de piedras y demás,
sea uniforme como la palma de la mano
y lisa como el lapislázuli.
36. Que en todas las asambleas de discípulos,
multitud de bodisatvas
residan embelleciendo
la tierra con todas sus perfecciones.
37. Que todos y cada uno de los seres
perciban el sonido del darma continuamente
de los pájaros, los árboles,
los rayos de luz y del mismo cielo.
38. Que siempre estén en la presencia
de los budas y sus herederos, los bodisatvas,
y honren a estos maestros del universo
con nubes de ofrendas ilimitadas.
39. Que los dioses hagan caer la lluvia a tiempo
para que las cosechas sean abundantes y perfectas.
Que los reyes actúen según el darma.
Y que en el mundo haya prosperidad.
40. Que las medicinas sean plenamente efectivas.
Que la recitación de los mantras secretos tenga éxito.
Que se impregnen de compasión las mentes
de los espíritus malignos del espacio y demás.
41. Que los seres nunca sufran.
Que no enfermen ni actúen nocivamente.
Que no tengan miedo ni sean insultados
y sus mentes estén libres de la desolación.
42. Que en los templos y monasterios
el estudio y la recitación florezcan y perduren.
Que la sanga esté siempre en armonía
y todos sus deseos se realicen.
43. Que los monjes que desean practicar
encuentren lugares solitarios perfectos,
abandonen todo tipo de distracciones
y mediten con una mente flexible.
44. Que las monjas tengan sus necesidades cubiertas
y que sean ajenas a peleas y agravios.
Que todos los que han abrazado la vida monástica
mantengan sin deteriorar su disciplina.
45. Que los que han roto su disciplina se arrepientan
y se esfuercen constantemente en limpiar sus faltas.
Y que así adquieran un renacimiento afortunado
donde mantengan intachablemente su conducta ética.
46. Que los sabios y eruditos sean respetados
y reciban ofrendas que los sustenten.
Que sus mentes sean completamente puras
y su fama se extienda en todas direcciones.
47. Que los seres no experimenten los tormentos de los
reinos inferiores,
que no tengan que sobrellevar problemas ni dificultades
y con un cuerpo superior al de los dioses
que puedan llegar a ser rápidamente budas.
48. Que los seres incesantemente
a todos los budas hagan ofrendas.
Y que sean siempre felices disfrutando
la inconcebible felicidad de los budas.
49. Que las intenciones de los bodisatvas
para beneficiar a los seres se hagan realidad.
Que los seres ahora reciban todo
lo que los Protectores desean para ellos.
50. Y que los sravakas y pratyekabudas
obtengan su felicidad perfecta.
51. Hasta que, por la bondad de Manyugosa,
haya obtenido el nivel de la Dicha Perfecta,
que siempre recuerde todas mis vidas
y obtenga la ordenación monástica.
52. Que pueda mantenerme sustentándome
con comida sencilla y básica,
y en todas mis vidas encuentre
lugares para habitar en perfecta soledad.
53. Cuando desee verlo
o preguntarle la más mínima cosa,
que pueda ver sin ningún impedimento
a mi protector Manyugosa.
54. Para poder satisfacer las necesidades de todos los seres
que pueblan las diez direcciones hasta los confines del
espacio,
que en todos mis actos emule
los actos perfectos de Manyugosa.
55. Mientras siga existiendo el espacio,
mientras siga habiendo seres,
que hasta entonces yo también siga existiendo
y elimine el dolor de los seres.
56. Que todos los sufrimientos de los seres
maduren completamente en mí.
Y que la virtuosa comunidad de los bodisatvas
aporte felicidad a los seres.
57. Que las enseñanzas, el único remedio para el dolor
y la fuente de toda dicha y felicidad,
sean sustentadas con riquezas, respetadas
y perduren durante una vasta continuidad de tiempo.
58. Ahora me postro a Manyugosa,
por cuya bondad mi pensamiento devino virtuoso.
Y me postro también a mis amigos espirituales
gracias a los cuales pude desarrollarme y progresar.