Capítulo 4: Cuidado
Capítulo 4: Cuidado

Capítulo 4: Cuidado

1. Los hijos del Victorioso que firmemente
han abrazado así la bodichita,
sin apartarse jamás de ella, deben esforzarse
para no transgredir nunca sus preceptos.
2. Lo que se emprende precipitadamente
o sin haber reflexionado adecuadamente,
aunque uno ya se haya comprometido,
es posible reconsiderar si debe o no hacerse.
3. Pero puesto que los budas y sus herederos
con su inmensa sabiduría lo han ponderado
y yo también lo he examinado y valorado,
¿qué sentido tendría ahora postergarlo?
4. Habiéndome comprometido,
si no actuase según mi promesa
traicionaría a todos los seres.
¿Cuál sería entonces mi futuro?
5. Las enseñanzas dicen que quien tuviese
la intención de dar, aun tan sólo
alguna minucia corriente, si no la diese
nacería entre los pretas posteriormente.
6. Por eso, ¿cómo puedo esperar
tener existencias felices
si invito de corazón a todos los seres
a la felicidad insuperable y los defraudo?
7. Si algunos tras haber abandonado la bodichita
guían a otros sin embargo a la liberación
se debe al efecto inconcebible del karma,
que solo el Omnisciente conoce.
8. Para un bodisatva ésta es
la más grave de todas las faltas.
Pues si ocurriese,
el beneficio de todos los seres se vería reducido.
9. Si alguien, por un solo instante,
obstaculiza los méritos de un bodisatva,
permanecerá ilimitadamente en estados desafortunados,
ya que los seres serán beneficiados en menor medida.
10. Si se destruye la felicidad de un solo ser,
uno se dañará a sí mismo.
¿Qué decir, pues, si destruye la felicidad
de todos los seres, infinitos como el espacio?
11. Si estando en el samsara se alternan
inmensas faltas con poderosa bodichita,
se retrasará en gran medida
la obtención de los niveles de los bodisatvas.
12. Por lo tanto, practicaré respetando
lo que he prometido.
Desde ahora, si no me esfuerzo
caeré cada vez más y más bajo.
13. Innumerables budas que ya han pasado
se dedicaron a beneficiar a todos los seres.
Pero debido a mis propias faltas
no pudo alcanzarme su actividad curativa.
14. Si continúo comportándome igual
seguiré así indefinidamente
experimentando los reinos inferiores,
las enfermedades, el cautiverio, las heridas,
las mutilaciones y demás...
15. La presencia de un buda en el mundo,
la obtención de un cuerpo humano, la fe,
y la capacidad de practicar el bien, son circunstancias raras.
¿Cuándo podré tenerlas de nuevo?
16. Hoy tengo salud,
alimentos y nada me amenaza.
Pero esta vida es corta, no se puede confiar en ella,
y el cuerpo es sólo un préstamo efímero.
17. Y sin embargo actúo de tal modo
que no volveré a tener un cuerpo humano.
Y si no tengo una existencia humana
sólo haré actos negativos, ninguno virtuoso.
18. Si ahora que tengo la oportunidad
de actuar virtuosamente, no lo hago,
¿qué haré cuando esté aturdido
por los tormentos de los destinos inferiores?
19. Si nunca actúo virtuosamente
y sólo acumulo actos dañinos,
en mil millones de kalpas
ni siquiera oiré hablar de los destinos felices.
20. Por eso el Buda explicó
que obtener una vida humana es tan difícil
como que una tortuga introduzca su cuello
en un yugo que va a la deriva en un gran océano.
21. Si el mal hecho en un solo instante
lleva al infierno de las Torturas Máximas por una kalpa,
el mal acumulado desde tiempos sin principio,
¿es necesario decir que me impedirá ir a los reinos felices?
22. Meramente por experimentar todo ese dolor
uno todavía no se libera de él,
pues mientras se está experimentando
se producen otras muchas acciones nocivas.
23. Habiendo encontrado estas libertades,
si no me adiestro en lo que es virtuoso,
no puede haber mayor error,
nada puede ser más estúpido.
24. Si habiendo entendido todo esto,
por estupidez luego me sumo en la indolencia,
cuando llegue el momento de la muerte
mi sufrimiento será tremendo.
25. Mientras mi cuerpo se queme, durante un tiempo inmenso,
en el fuego insoportable del infierno,
mi mente atormentada se consumirá, sin duda alguna,
en el fuego insoportable del remordimiento.
26. Por casualidad he encontrado
este estado favorable tan difícil de hallar.
Si ahora que tengo capacidad para discriminar,
de nuevo me dejo arrastrar a los infiernos,
27. sería como alguien perturbado por un encantamiento,
como si mi mente hubiese sido anulada por completo.
No sé qué es lo que me sume en esa necedad,
qué es lo que se apodera de mí.
28. Enemigos tales como el enfado y el deseo
no tienen piernas ni brazos ni otros miembros
ni tampoco valor ni inteligencia,
¿cómo es posible que me hayan esclavizado así?
29. Permanecen en mi mente
y me dañan a su antojo.
Tolerarlos sin enfurecerse con ellos
es una paciencia abyecta, no la adecuada.
30. Incluso si todos los dioses y asuras
como enemigos se levantaran en mi contra,
todos ellos juntos no podrían arrojarme
al fuego del infierno de las Torturas Máximas.
31. Pero estos poderosos enemigos, mis pasiones,
en un solo instante pueden enviarme
allí donde no quedarían ni las cenizas
del Monte Meru, si ahí se encontrase.
32. Mis enemigos, las pasiones aflictivas,
permanecen sin principio ni final.
Ningún otro enemigo de hecho
puede perdurar por tanto tiempo.
33. A otros enemigos si se les sirve y satisface,
a cambio benefician y favorecen.
Pero si sirvo a las emociones aflictivas,
solo me dañarán y colmarán de sufrimiento.
34. Si estos incesantes y antiguos enemigos,
la única causa de que aumente el caudal de mi aflicción,
han instalado su sólida guarida en mi corazón,
¿cómo puedo disfrutar en el samsara sin terror?
35. Si en mi mente se cobijan en las redes del apego
los guardianes de la prisión de la existencia,
los asesinos y carniceros de los distintos infiernos,
¿cómo podré disfrutar de algo de dicha?
36. Por ello, no cesaré en mi lucha hasta no ver
definitivamente derrotados a estos enemigos,
igual que quienes por orgullo se enfurecen sin dormir
hasta vencer a los que un poco los dañan.
37. A esos desdichados, destinados a sufrir cuando mueran,
desean aplastar vigorosamente en el frente de batalla.
Ignoran las heridas de flechas, lanzas o espadas
y no abandonan hasta haber conseguido la victoria.
38. Desde hoy me esforzaré en derrotar certeramente
a estos enemigos cuya naturaleza es causar sin cesar todo
mi sufrimiento.
Aunque tenga que afrontar cientos de aflicciones,
huelga decir que no desfalleceré ni caeré en el desaliento.
39. Si otros lucen como trofeos las cicatrices
dejadas por los enemigos en las luchas sin sentido,
¿por qué va a dañarme el sufrimiento acaecido
al esforzarme noblemente por tan gran objetivo?
40. Los pescadores, carniceros, campesinos y demás,
tan sólo para poder ganarse su sustento
soportan el frío, el calor y otros padecimientos.
¿Cómo alguien como yo, para la felicidad de los seres,
no iba a soportarlos?
41. Me comprometí a liberar
de sus emociones aflictivas a todos los seres
que colman el espacio en todas las direcciones,
sin estar yo mismo liberado de ellas.
42. Sin conocer mi propia capacidad,
¿proclamar algo así no fue una locura?
Pero puesto que así fue, nunca abandonaré la lucha
para acabar con esas emociones nocivas.
43. Me aferraré a esto
y lleno de rencor libraré mi batalla.
Emociones como éstas vencerán a las aflictivas
y por lo tanto no deben ser desechadas.
44. Es mejor que me corten la cabeza
o me quemen vivo en el fuego
que someterme a las emociones nocivas,
mi enemigo perpetuo.
45. Los enemigos corrientes al ser expulsados de un país,
se retiran y encuentran asilo en otras tierras,
y cuando recuperan sus fuerzas regresan de nuevo.
Pero mi enemigo, las pasiones, no actúa como ellos.
46. Las pasiones miserables huyen ante el ojo de la sabiduría.
¿A dónde van cuando escapan de mi mente?
¿De qué lugar vuelven para dañarme?
Pero mi mente es débil y está consumida por la
indolencia.
47. Estas emociones nocivas no están en los objetos
ni en los órganos de los sentidos ni en las consciencias
ni en medio.
Y si no están en ningún otro lugar,
¿desde dónde pueden dañar a todos los seres?
Son simples espejismos. Por lo tanto, disiparé mis miedos
y me esforzaré en conocer su naturaleza.
¿Por qué padecer innecesariamente en los infiernos
y demás?
48. Así, reflexionaré y me esforzaré en poner en práctica
los preceptos según las instrucciones que han sido dadas.
¿Cómo podría sanar un enfermo
si ignorase las prescripciones del médico?